Publicado por Brunetti Propiedades | #PrimeroVos –
Refaccionar una propiedad puede aumentar su valor, mejorar su funcionalidad y hacerla mucho más atractiva… pero también puede convertirse en un problema si no se planifica bien.
En este blog te contamos los errores más comunes al refaccionar y cómo evitarlos para que tu inversión realmente valga la pena.
1. Empezar sin un plan claro
Uno de los errores más frecuentes es arrancar la obra sin tener definido qué se quiere hacer.
Esto suele generar:
- Cambios constantes
- Gastos innecesarios
- Demoras en la obra
Solución: definí objetivos, presupuesto y prioridades antes de empezar.
2. No definir un presupuesto realista
Muchas refacciones terminan costando más de lo esperado.
¿Por qué pasa?
- No se contemplan imprevistos
- Se agregan cambios sobre la marcha
- Suben los costos de materiales
Solución: sumá un 15%–20% extra al presupuesto para cubrir imprevistos.
3. Elegir materiales solo por precio
Lo barato puede salir caro.
Materiales de baja calidad:
- Se deterioran rápido
- Generan más mantenimiento
- Bajan el valor de la propiedad
Solución: buscá equilibrio entre precio y calidad.
4. No pensar en la funcionalidad
A veces se prioriza lo estético y se descuida el uso real del espacio.
Ejemplo:
- Cocinas lindas pero poco prácticas
- Ambientes mal distribuidos
Solución: pensá en cómo se va a usar cada espacio en el día a día.
5. Ignorar instalaciones eléctricas y de gas
Uno de los errores más graves.
Si no se revisan:
- Pueden generar riesgos
- Implican gastos futuros importantes
Solución: siempre revisá y actualizá instalaciones si es necesario.
6. No respetar los tiempos de obra
Querer terminar rápido puede afectar el resultado.
Consecuencias:
- Trabajos mal hechos
- Terminaciones deficientes
Solución: respetar los tiempos de cada etapa es clave para un buen resultado.
7. Seguir modas en lugar de elegir algo atemporal
Las tendencias cambian rápido.
Lo que hoy está de moda, mañana puede quedar antiguo.
Solución: elegí estilos neutros y funcionales, sobre todo si es para vender o alquilar.
8. Sobreinvertir en la propiedad
No siempre gastar más significa ganar más.
Si invertís demasiado:
- Puede que no recuperes lo invertido
- El precio final queda fuera de mercado
Solución: ajustá la refacción al valor de la zona.
9. No tener en cuenta el tipo de propiedad y su entorno
No es lo mismo refaccionar para vivir que para vender o alquilar.
Ejemplo:
- En zonas económicas, refacciones de lujo no siempre se valoran
Solución: adaptá la inversión al público objetivo.
Conclusión
Refaccionar bien no es solo mejorar una propiedad, es invertir con estrategia.
Evitar estos errores te va a permitir:
-Ahorrar dinero
-Optimizar tiempos
-Aumentar el valor de tu propiedad
Atte.
Juan Pablo Brunetti
BRUNETTI PROPIEDADES
Mat. CCPIM Nº 1713