Publicado por Brunetti Propiedades | #PrimeroVos –
Dice el refrán que "es mejor prevenir que curar", y cuando hablamos de tu hogar, esto se traduce en evitar costosas reparaciones por filtraciones o humedad. Con la llegada de la temporada de tormentas fuertes en Mendoza, desde Brunetti Propiedades te compartimos esta guía práctica para blindar tu casa o departamento.
Si cumplís con estos tres puntos, vas a poder disfrutar del sonido de la lluvia sin preocuparte por los baldes en el living.
1. Desagües y canaletas: El camino libre para el agua
Es la causa número uno de inundaciones internas y manchas de humedad en los techos. El agua que no puede fluir hacia afuera, inevitablemente busca camino hacia adentro.
- Limpieza profunda: Retirá hojas secas, nidos de pájaros o restos de tierra que se acumulan durante el año. En Mendoza, el polvo en suspensión suele formar un "barro" que tapa las bajadas.
- La prueba del balde: Tirar un balde de agua en cada rejilla o canaleta para verificar que el agua corra rápido. Si se estanca, hay una obstrucción en el caño que requiere atención inmediata.
- Rejillas de patio: Asegurate de que no estén obstruidas por macetas, alfombras o muebles de exterior que el viento pueda desplazar sobre el desagüe.
2. Techos y membranas: Detectar el problema antes de que "llueva adentro"
No esperes a ver la mancha en el cielorraso. Una vez que apareció la humedad visual, el daño en la estructura (madera, hierro o loza) ya comenzó hace semanas.
- Inspección visual: Subí al techo y buscá grietas en las juntas, ampollas en la membrana o descascaramientos en la pintura asfáltica o membranas líquidas.
- Cuidado con las ampollas: Si ves "globos" en la membrana, significa que ya entró humedad y se vaporizó con el sol. Hay que pincharlos, dejar secar bien y volver a sellar con parche de calor o sellador fibrado.
- Encuentros y babetas: Revisá las uniones del techo con las paredes (cargas). Es el punto más débil y donde suelen originarse las filtraciones más graves por dilatación de los materiales.
3. Control de aberturas: El enemigo entra "de costado"
En las tormentas de verano, el agua a menudo no cae verticalmente, sino que es empujada con fuerza por las ráfagas de viento contra tus ventanas.
- Burletes: Revisá que el caucho o la goma de las ventanas no esté reseca o quebradiza por el sol. Un burlete nuevo cuesta muy poco y evita que el agua entre por la presión del viento.
- Sellado de marcos: Verificá que la silicona o el sellador exterior entre el marco de la ventana y la pared no tenga fisuras. El sol de Mendoza suele "quemar" estos materiales cada dos años.
- Desagües de marcos (Felpas y drenajes): Las ventanas de aluminio tienen pequeñas ranuras en la base para que el agua que entra en la guía escape hacia afuera. Asegurate de que no estén tapadas con tierra o pintura.
Un consejo extra
Si vivís en un edificio, recordá que el mantenimiento de las terrazas comunes y fachadas es responsabilidad del consorcio. Si notás grietas en los muros exteriores o filtraciones en pasillos, avisá a la administración antes de que llegue la primera tormenta fuerte de la temporada.
Atte.
Juan Pablo Brunetti
BRUNETTI PROPIEDADES
Mat. CCPIM Nº 1713